¿Qué diferencia hay entre beneficio contable y beneficio económico?
Una empresa puede ganar dinero y, aun así, no estar creando tanto valor como parece. Esto ocurre porque beneficio contable y beneficio económico parten de criterios diferentes para medir el resultado de un negocio.
El beneficio contable muestra las ganancias que quedan después de restar los costes y gastos reconocidos por la contabilidad. El beneficio económico incorpora, además, el coste de oportunidad de los recursos utilizados. La diferencia puede parecer pequeña, pero cambia la forma de interpretar la rentabilidad de una empresa.
Dos formas de medir lo que gana un negocio
Beneficio contable
Ingresos − Costes explícitos
Los costes explícitos implican un desembolso registrado contablemente: salarios, alquileres, materias primas, intereses o servicios contratados.
Beneficio económico
Ingresos − Costes explícitos − Costes de oportunidad
También considera aquello a lo que la empresa renuncia al utilizar sus recursos de una determinada manera.
Por tanto, una empresa puede presentar un beneficio contable positivo y, al mismo tiempo, un beneficio económico mucho menor.
El coste de oportunidad cambia el resultado
Imaginemos a una persona que decide utilizar un local de su propiedad para abrir una cafetería. Durante un año obtiene ingresos de $300.000 y gastos registrados de $220.000.
Hasta aquí, el negocio parece bastante rentable. Pero ese local podría haberse alquilado por $40.000 al año. Además, la persona trabaja en la cafetería y podría haber obtenido $30.000 trabajando para otra empresa. Esos $70.000 representan el coste de oportunidad de utilizar los recursos en la cafetería.
El negocio sigue generando valor económico, pero su rentabilidad real es mucho menor de lo que muestra el beneficio contable.
¿Puede haber beneficio contable y pérdida económica?
Sí.
Supongamos que una empresa obtiene un beneficio contable de $100.000, pero los recursos empleados en ella podrían haber generado $130.000 en una alternativa comparable:
Beneficio económico = $100.000 − $130.000 = −$30.000
La empresa tiene beneficios desde el punto de vista contable, pero está generando menos valor del que podrían producir sus recursos en otra actividad. Esta es una de las principales razones por las que ambos conceptos no deben interpretarse como equivalentes.
¿Qué incluye cada uno?
| Tipo de coste | Qué representa |
|---|---|
| Costes explícitos | Pagos reales que aparecen en las cuentas: salarios, alquileres, materias primas o intereses |
| Costes implícitos | El valor de una alternativa que se deja de aprovechar: el salario en otro empleo o los ingresos de alquilar un inmueble propio |
El beneficio contable considera los primeros. El beneficio económico considera ambos. Corporate Finance Institute e Investopedia utilizan precisamente esta distinción para explicar por qué el beneficio económico puede ser inferior al beneficio contable.
¿Por qué importa para analizar una empresa?
El beneficio contable es fundamental porque permite conocer el resultado que la compañía ha reportado durante un período. Pero una empresa puede aumentar sus beneficios sin necesariamente mejorar su capacidad de crear valor — por ejemplo, pasar de $10 a $15 millones puede haber requerido invertir una cantidad enorme de capital adicional.
Aquí entran indicadores como el retorno sobre el capital invertido (ROIC), que permiten complementar el análisis del beneficio y evaluar la eficiencia con la que una empresa utiliza su capital.
Un beneficio mayor no siempre significa una empresa mejor
| Empresa A | Empresa B | |
|---|---|---|
| Beneficio | $5 millones | $8 millones |
| Capital utilizado | $20 millones | $100 millones |
La Empresa B obtiene un beneficio mayor en términos absolutos. Sin embargo, la Empresa A genera $5 millones utilizando $20 millones de capital, mientras que la Empresa B necesita $100 millones para generar $8 millones. Esto no significa automáticamente que la primera sea mejor, pero sí demuestra por qué el tamaño del beneficio no basta para medir la calidad económica de un negocio.
¿Cuál es más útil para un inversionista?
Beneficio contable
Permite analizar la evolución de las ganancias, comparar períodos y estudiar los estados financieros de una compañía.
Beneficio económico
Ayuda a plantear si los recursos utilizados generan un rendimiento superior al que podrían obtener en otras alternativas.
Para un inversionista, esta segunda perspectiva puede ser especialmente útil al analizar negocios que requieren grandes cantidades de capital. Una empresa puede tener beneficios contables crecientes y, sin embargo, ofrecer una rentabilidad poco atractiva sobre el capital empleado.
Idea clave
"Beneficio contable y beneficio económico no son rivales. Ambos conceptos pueden utilizarse conjuntamente para obtener una visión más completa."
Una empresa con beneficios contables crecientes, buena generación de efectivo y capacidad para obtener altos rendimientos sobre el capital puede presentar una economía empresarial especialmente sólida. En cambio, si necesita invertir cada vez más recursos para conseguir pequeños incrementos en sus beneficios, conviene analizar con mayor cuidado la rentabilidad que realmente está generando.
La diferencia en una sola idea
El beneficio contable pregunta cuánto queda después de restar los costes que la empresa reconoce.
El beneficio económico pregunta cuánto valor queda después de considerar también lo que esos recursos podrían haber generado en su mejor alternativa.
Por eso, una empresa puede ser rentable sobre el papel y, al mismo tiempo, no estar generando un rendimiento económico suficiente. Al analizar una compañía, mirar únicamente el beneficio contable puede dejar fuera una parte importante de la historia. Compararlo con la cantidad de capital empleada, la generación de efectivo y el coste de oportunidad permite entender mejor la verdadera calidad de sus resultados.
Este contenido tiene fines exclusivamente informativos y educativos, y no constituye asesoramiento financiero ni una recomendación de inversión. Invertir en acciones implica riesgos, incluida la posible pérdida del capital invertido. Antes de tomar cualquier decisión, consulta con un asesor financiero cualificado.
